Sacerdote polaco promoverá JMJ Panamá en comunidad católica de EEUU.

In the interest of encouraging the parishioners of St. John Baptist Catholic Church in Sacramento California, United States, to participate in World Youth Day 2019 in Panama, Father Sylvester Kwiatkowski visited our country this week on his own initiative under the guide of the Department of International Communication of the Tourism Authority of Panama.

Of Polish origin and with 28 years exerting the priesthood, the Father Kwiatkowski shepherds a congregation of 4 thousand families that add up near 10 thousand people.

The visit of the parish priest began at the Visitor Center of Miraflores to know the operations of the Panama Canal, then moved to the Old Town to visit churches and colonial squares. The itinerary also included the Museum of Biodiversity and a whole day dedicated to exploring the Embera Quera community, its customs, dances and handicrafts.

“When visiting Panama I feel like I’m in Poland because the people are very hospitable and even when they greet you they give you a kiss and hug like in my country. This is very important because the trend lately is to work and work only to make as much money as possible, however this does not ultimately give us happiness, “said Kwiatkowski.
Only on his second day in the city did the parish priest perceive the joy of daily living, the people and the beauties of nature.

Kwiatkowski was captivated by the abundant greenery, climate, variety of flora and fauna, and the Panama Canal, which he considers the country’s business card. “I was impressed to see how the Canal connects to the oceans, this is the symbol of unity in the world; as is Poland, which is in the center of Europe and connects also civilizations of the east and the west, “he said.

In his stay, the parish priest also participated in some meetings inherent to the event, which he predicted will be a great opportunity for Panama and its people to promote the beauty and wealth of this country. “During WYD in Panama we are going to celebrate once again the unity of different cultures, traditions and Christian churches as a great family that Jesus Christ the Lord has united,” he said.

Kwiatkowski said that when the announcement was made in Poland that Panama would be the next headquarters of WYD, he met the Panamanian delegation that attended and shaken hands with everyone, including the President of the Republic, Juan Carlos Varela.

Two more priests from St. John’s Church have pledged to attend the conference with Father Kwiatkowski, and he has faith that the group of participants will grow because they recognize that some people will wait until the last moment to decide, “what they do not is so positive for us, but I pray that we can give the best; we will do our part and God will do the rest. ”

With the celebration of WYD 2019, he said, the parish wants to live the hospitality of the people of Panama, and appreciate its culture, its music, its dances and also the great faith of the Panamanian people.
The pastor concluded that he wants to prepare and learn more about the history of Panama, its culture and the history of the Catholic Church, “because when you see and live the experience, the spiritual life is deeper and brings greater joy.”


Con el interés de animar a los feligreses de St. John Baptist Catholic Church, en Sacramento California, Estados Unidos, a participar de la Jornada Mundial de la Juventud 2019 en Panamá, el Padre Sylvester Kwiatkowski visitó esta semana nuestro país por iniciativa propia bajo la guía del departamento de Comunicación Internacional de la Autoridad de Turismo de Panamá.

De origen polaco y con 28 años ejerciendo el sacerdocio, el Padre Kwiatkowski pastorea una congregación de 4 mil familias que suman cerca de 10 mil personas.

La visita del párroco inició en el Centro de Visitantes de Miraflores para conocer las operaciones del Canal de Panamá, luego se trasladó al Casco Antiguo para recorrer iglesias y plazas coloniales. El itinerario incluyó también el Museo de la Biodiversidad y un día entero dedicado a explorar la comunidad Embera Quera, sus costumbres, danzas y artesanías.

“Al visitar Panamá siento como si estuviera en Polonia, porque la gente es muy hospitalaria e incluso cuando saludan te dan un beso y abrazo como en mi país. Esto es muy importante porque la tendencia últimamente es trabajar y trabajar solo para hacer tanto dinero como sea posible, sin embargo esto finalmente no nos da la felicidad”, manifestó Kwiatkowski.

Tan solo en su segundo día en la ciudad, el párroco pudo percibir la alegría del diario vivir, la gente y las bellezas de la naturaleza.

Kwiatkowski fue cautivado por el abundante verdor, el clima, la variedad de flora y fauna, y el Canal de Panamá, el cual considera la tarjeta de presentación del país. “Me impresionó ver cómo el Canal conecta a los océanos, este es el símbolo de la unidad en el mundo; así como lo es Polonia, que se encuentra en el centro de Europa y conecta también civilizaciones del este y el oeste”, señaló.

En su estadía, el párroco participó además de algunas reuniones inherentes al evento, el cual auguró será una gran oportunidad para que Panamá y su gente puedan promover la belleza y riqueza de este país. “Durante la JMJ en Panamá vamos a celebrar una vez más la unidad de diferentes culturas, tradiciones e iglesias cristianas como una gran familia que Jesucristo el Señor ha unido”, expresó.

Kwiatkowski dijo que cuando se hizo el anuncio en Polonia de que Panamá sería la próxima sede de la JMJ, conoció a la delegación panameña que asistió y estrechó su mano con todos, incluyendo al presidente de la República, Juan Carlos Varela.

De la iglesia St. John, dos sacerdotes más se han comprometido a asistir a la jornada junto al Padre Kwiatkowski, y tiene fe de que el grupo de participantes crezca porque reconoce que algunas personas esperarán para decidir hasta el último momento, “lo que no es tan positivo para nosotros, pero oro para que podamos dar lo mejor; haremos nuestra parte y Dios hará lo demás”.

Con la celebración de la JMJ 2019, según expresó, la parroquia quiere vivir la hospitalidad de la gente de Panamá, y apreciar su cultura, su música, sus bailes y también la gran fe del pueblo panameño.

El párroco concluyó que desea prepararse y aprender más acerca de la historia de Panamá, su cultura y la historia de la Iglesia Católica, “ya que cuando ves y vives la experiencia, la vida espiritual es más profunda y brinda mayor alegría”.

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