El distrito turístico de Pedasí vuelve a vivir una «pesadilla», quedarse sin agua en plena temporada alta. El alcalde Miguel Batista ha alzado su voz, esta vez desde sus redes sociales, para denunciar que varios sectores del distrito tienen días sin suministro del vital líquido, justo cuando el flujo de visitantes por carnavales dispara la demanda en uno de los destinos más visitados de la región de Azuero. “Hay áreas donde no está llegando agua, incluso desde antes del carnaval”, advirtió Batista, en su cuenta de Instagram, dejando claro que el problema no es coyuntural, sino estructural. La falta del servicio ha impactado ya a varias comunidades donde hay viviendas que superan los cinco días sin recibir abastecimiento. El alcalde destaca en su publicación que, «tenemos que icentivar el trusimo«, sin embargo sin un buen servicio mal se puede apostar a esta actividad. Así mismo hace énfasis en que, «hay que grantizar agua 24/7«, mientras que también reconoce que «hay que meterle la mano» al aeropuerto, que muchas veces se ve abarrotado de turistas que no pueden recibir un servicio óptimo. Pedasí, reconocido por sus playas, pesca deportiva y surf, se ha consolidado como uno de los polos turísticos más dinámicos del Pacífico panameño, pero parece ser que su desarrollo ha ido más rápido que sus tuberías. Cada visitante que llega a disfrutar del sol, el mar y la autenticidad del pueblo también aumenta la demanda sobre servicios básicos que hoy están mostrando señales de colapso. Porque aquí está la verdad incómoda: un destino turístico sin servicios básicos no es un destino, es una promesa rota. Panamá puede invertir millones en promoción internacional, pero mientras haya grifos secos en temporada alta, se seguirán vendiendo playas… con sed.