El alcalde de Colón, Diógenes Galván, devolvió sin sancionar el Acuerdo Municipal 101-40-16, con el que el Concejo pretendía cobrar 5 dólares a los viajeros no nacionales ni residentes que desembarquen en terminales marítimas o aéreas del distrito, entre ellos los cruceristas y tripulantes.
El acuerdo, aprobado el 15 de septiembre, creaba la llamada «Tasa de uso», limpieza y seguridad a lo que el alcalde sostiene que una tasa solo es válida si responde a un servicio municipal concreto, y que el texto no precisa cuál es ese servicio ni cuánto cuesta prestarlo.
Tampoco explica cómo se llegó a los 5 dólares, qué parte corresponde a limpieza y cuál a seguridad, ni cuáles terminales son bienes del municipio. Galván recuerda, además, que una simple denominación tributaria, según su nota, no puede ampliar las competencias que da la Constitución.
La nota del alcalde aclara que la objeción no significa que toda carga relacionada con el turismo sea incompatible con una tasa municipal, y lo que solicita es que el acuerdo demuestre una autorización legal expresa y un hecho generador propio del municipio. Con esa observación, la medida regresa al Concejo Municipal, que deberá revisar el texto antes de que pueda aplicarse el cobro a los visitantes que llegan por Colón.
El alcalde recurre a un antecedente: en 2004, el Concejo de Barú creó un «sello de servicio turístico» de 1 dollar para quienes entraban al país por Paso Canoas, Charco Azul y Puerto Armuelles, que la Sala Tercera de la Corte Suprema lo declaró nulo por ilegal en 2009, al considerar que gravaba movimientos migratorios ya regulados por la Nación.
Galván advierte que el cobro de Colón corre el mismo riesgo de doble tributación, y cita la Ley 106 de 1973 y el artículo 245 de la Constitución, que separa las rentas nacionales de las municipales. También recuerda que parte del ITBMS del transporte aéreo y del hospedaje turístico ya se destina a la Autoridad de Turismo de Panamá.




