Nueva York oficializó varios tramos de la avenida Franklin, en Crown Heights, Brooklyn, con el nombre «Little Panama Way», un reconocimiento a la comunidad panameña que desde los años cincuenta ha construido negocios, iglesias y tradiciones en ese vecindario.
El nombramiento no es un gesto simbólico aislado, nace del Proyecto de Ley A8904, aprobado en la Asamblea del estado de Nueva York, y abre paso a una iniciativa mayor. En paralelo avanza el Proyecto de Ley S9429 en el Senado estatal, que busca crear el Distrito Cultural de Panamá, un área de 22 cuadras pensada para concentrar negocios, restaurantes y actividad panameña en Brooklyn. El proyecto cuenta con respaldo unánime en ambas cámaras legislativas y sigue el modelo de distritos culturales ya consolidados, como el italiano, y uno español en trámite.
Para Panamá, el distrito representa una vitrina permanente en una de las ciudades más visitadas del mundo. En la actividad, el presidente Mulino lo planteó como una vía de doble sentido, mientras Nueva York gana un punto de identidad cultural panameña, el país recibe la oportunidad de atraer inversión y visitantes desde esa diáspora. «Si tienen un negocio, una idea, un ahorro o un talento, Panamá los recibe«, dijo el mandatario, en un llamado directo a capitalizar la experiencia acumulada por los panameños en Nueva York y convertirla en empleo dentro del Istmo.
La iniciativa contó con el impulso de la asambleísta Nikki Lucas, de ascendencia panameña, y de la concejal Sandy Nurse, nacida en Panamá, además del trabajo del Consulado panameño y del grupo Panama 507 Roundtable Group. El Distrito Cultural, una vez aprobado en el Senado estatal, quedaría como el primer espacio de este tipo dedicado a Panamá en Estados Unidos, y su desarrollo dependerá ahora del proceso legislativo en curso.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y la primera dama Maricel Cohen encabezaron el acto, y el mandatario aprovechó el escenario para invitar a esa comunidad, unas 50 mil personas, a invertir y a traer a sus hijos y nietos a conocer el país de sus raíces.





